Monumento a San Fernando

   En vísperas del 759 aniversario del fallecimiento del Rey Santo, día en que nuestra ciudad celebra la festividad de su patrón, hablaremos del monumento que Sevilla dedicó a uno de los personajes más determinantes y carismáticos de la historia hispalense.
Derruido el convento de San Francisco y proyectada la plaza que ocuparía una parte de su solar, en 1848 el alcalde Francisco Javier Cavestany, ideó colocar en el centro una fuente dedicada al patrón de la ciudad. Años más tarde, el ayuntamiento hispalense autorizó colocar un monumento como homenaje de Sevilla a la reina Isabel II.
El ofrecimiento llegó el 4 de Octubre de 1862 de la mano del entonces alcalde Juan José García de Vinuesa, pero fue la propia soberana quien, agradecida, declinó tal deferencia instando a que dicho privilegio fuese destinado al rey Fernando III de Castilla como estaba pensado en primera instancia.
No fue hasta el 27 de Marzo de 1877, cuando el rey Alfonso XII presidió la  colocación de la primera piedra del monumento en la citada plaza, en el lugar que anteriormente ocupaba un quiosco construido para conciertos de bandas musicales.

 Se acudió a los virtuosos más célebres de la época, que fueron quienes hicieron realidad el proyecto. Juan Talavera Heredia fue quien proyectó la obra.
En el basamento del conjunto escultórico se incluyeron las figuras de cuatro destacados personajes de la conquista de Sevilla. Siguiendo el sentido de las agujas del reloj: Alfonso X en la cara que mira hacia el ayuntamiento. El almirante Bonifaz representado con unas cadenas en su mano derecha, por su trascendental intervención por el Guadalquivir. El obispo Don Remondo, primer obispo de Sevilla. Y por último, el bravo caballero Garci Pérez de Vargas.
Como anteriormente citamos, en la realización del citado monumento colaboraron varios artistas: la imagen de San Fernando fue realizado por Joaquín Bilbao Rodríguez; la escultura de Alfonso X el Sabio fue realizada por Enriquez Pérez Comendador; el almirante fue realizado por José Laffita y Díaz; Don Remondo es obra de Alfonso López Rodríguez y Garci Pérez de Vargas lo realizó Joaquín Sánchez Cid.
La inauguración se produjo el 25 de Agosto de 1924, con la celebración de una procesión extraordinaria de la Virgen de los Reyes hasta el pie del monumento.

Felicidades a los Fernandos y Fernandas




Sabías que...

Babieca, el fiel corcel de Rodrigo Díaz de Vivar, el "Cid Campeador", fue un regalo del rey poeta de Sevilla, Almutamid, como muestra de agradecimiento a la defensa y protección prestadas por el Cid en en la batalla acontecida en la ciudad de Cabra, frontera del reino taifa de Sevilla, ante la ofensiva de su vecino rey de Granada en coalición con el noble castellano García Ordóñez.